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¿Qué son las comisiones de pagos internacionales (y cómo evitarlas)?

| August 8, 2022
¿Qué son las comisiones de pagos internacionales  (y cómo evitarlas)?

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Realizar ventas en otros países implica encontrarse con las comisiones de pagos internacionales. Hace mucho tiempo que podemos realizar compras en otros países. Un turista británico puede comprar un recuerdo de Portugal con una tarjeta de crédito o un empresario puede aprovechar unas tasas más bajas para importar bienes del país vecino. Dicho esto, el e-commerce internacional está en auge. Con un solo clic, un consumidor alemán puede adquirir un producto de una empresa española utilizando Giropay, un método de pago local popular entre los consumidores alemanes. Si este cliente paga con un banco emisor de tarjetas local, tú probablemente tendrás que pagar una comisión sobre el pago internacional.

La venta a otros países es una práctica cada vez más popular a medida que el mercado de e-commerce global lo hace más fácil. En este artículo, aprenderás qué son las comisiones de pagos internacionales, cuándo y quién las puede aplicar, cuánto cuestan y cómo evitarlas o, como mínimo, reducir su coste.

Contenidos

¿Qué es una tasa de pagos internacionales?

La tasa, o comisión de pagos internacionales es la tasa que se aplica cuando un cliente te paga productos o servicios con una tarjeta conectada a un banco emisor que no está ubicado en el mismo país que tu banco adquirente

Las comisiones internacionales son diferentes de las tasas de conversión de divisas. Las tasas de cambio de moneda y otras tasas relacionadas se pueden cobrar junto a las comisiones internacionales. Están ligadas al valor de las divisas y no a la propia transacción.

📚Más información: Banco adquirente frente a banco emisor: guía de 3 minutos

¿Cuándo y por qué te cobran comisiones internacionales?

Los pagos internacionales generan más trabajo para las instituciones financieras. Antes de 2005, las redes de la tarjeta (también conocidas como emisor de tarjetas) como Visa y Mastercard cobraban una tasa de conversión de divisas. Los comerciantes lo solventaban utilizando bancos adquirentes que aceptaran múltiples divisas. Como las redes de la tarjeta tenían que realizar un trabajo extra para los pagos internacionales, decidieron implementar tasas siempre que un banco adquirente y un banco emisor estuvieran en países diferentes, lo que también se conoce como comisiones de pagos internacionales. 

Existen dos puntos principales a tener en cuenta cuando se trata de comisiones internacionales. Dónde está registrada tu empresa y dónde está el emisor de la tarjeta. Si las ubicaciones no coinciden, te cobrarán una tasa sobre el pago internacional. Vamos a analizarlo con más detalle.

¿Dónde está registrada tu empresa?

Pongamos que has fundado una empresa que vende instrumentos musicales online. La empresa está registrada en España, pero vendes productos en toda la UE. Todos los productos vendidos en España se considerarán nacionales, pero sobre el resto de ventas se cobrará una tasa que te afectará a ti y no a tus clientes. 

Puede que ya te hayas planteado el cambio de divisas, pero puede que no sepas que la red de la tarjeta también te cobrará una tasa de intercambio para los pagos internacionales. En función del procesador de pagos de tu tarjeta, puede que lo veas como un concepto en tu factura o que se sume a las tasas de la transacción. 

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¿Dónde está ubicado el emisor de la tarjeta?

Fijémonos en el negocio de los instrumentos musicales registrados en España. Un cliente residente en Portugal te quiere comprar unos teclados con su tarjeta Multibanco (el método de pago local más utilizado en Portugal). Aunque la transacción se iniciará y finalizará en España, el emisor de la tarjeta está ubicado en Portugal. Por lo tanto, se aplicará una comisión internacional.

¿Cuánto cuesta una comisión de pago internacional?

Mastercard y Visa aplican diferentes comisiones en función del tipo de transacción y divisa que se utiliza. En el momento en que se escribe este post, las comisiones de Mastercard oscilan entre el 0,6 % y el 1 % de la compra y, las de Visa, entre el 1 % y el 1,4 %.

Aunque hace años que estas tasas no varían, vale la pena consultar con tu banco para disponer de la información más actualizada. Podrían cambiar en cualquier momento. 

Ejemplo de comisiones internacionales

Vamos a analizar la Mastercard según la información de la que disponemos en estos momentos de una tarjeta ubicada en España que vende productos a otros países, incluso a Japón. 

Puedes vender cinco gorros que cuesten un total de 50 € a un cliente residente en Japón. La compra se realiza en euros desde un emisor de tarjeta japonés. A esta transacción se le aplicará un 0,6 % de comisión internacional, que suma un total de 0,30 €.

Puedes vender cinco gorros que cuesten un total de 50 € a un cliente residente en Japón. La compra se realiza en yenes japoneses desde un emisor de tarjeta japonés. A esta transacción se le aplicará un 1 % de comisión internacional (porqué está en otro país y utiliza otra moneda), lo que representa 0,50 €. En este caso, en función del emisor de la tarjeta y las pasarelas de pago, es probable que también pagues una tasa por el cambio de divisas.

Es decir, la ubicación física del cliente no es lo que importa aquí. Si residiera en Japón y usase una tarjeta de crédito con un emisor de tarjeta español para comprar en tu empresa en España, no se le aplicaría ninguna tasa, ya que el adquirente y el emisor estarían en el mismo país.

Por ejemplo, puedes vender cinco gorros que cuesten un total de 50 € a un cliente residente en Japón. La compra se realiza en euros desde un emisor de tarjeta español. En esta transacción no se aplicará ninguna comisión internacional. 

¿Cómo puedes evitar o reducir las tasas sobre los pagos internacionales?

Es posible evitar algunas tasas sobre pagos internacionales, pero como con cualquier tipo de transacción, siempre vale la pena tener en cuenta los pros y contras de cada opción. 

Tasas que no se pueden evitar

Algunas tasas, como las comisiones internacionales de pago con tarjeta, no se pueden evitar. Cuando un cliente paga tu producto con un emisor de tarjetas ubicado en un país diferente al de tu banco adquirente, se aplicarán comisiones.

Si un cliente utiliza un proveedor de servicios de pago para aceptar métodos de pago locales

Muchos países tienen métodos de pago más populares localmente o totalmente exclusivos del país. Si operas habitualmente en un país concreto, vale la pena utilizar un proveedor de servicios de pago (PSP) que te permita aceptar métodos de pago alternativos y populares localmente. Y en función del PSP, puede que consigas evitar o reducir las comisiones de pagos internacionales. 

Por ejemplo, si tu empresa tiene su sede central en España y tu pasarela de pagos admite los pagos con Multibanco y tiene adquirente local en Portugal, probablemente no tendrás que pagar una tasa internacional, ya que el emisor de la tarjeta y el adquirente están en el mismo país. 

Pero si la misma pasarela de pagos que admite los pagos Multibanco no tiene adquirente local en Portugal y solo tiene un partner adquirente en España, tendrás que pagar la tasa transfronteriza en cada transacción Multibanco porque el emisor de la tarjeta y el adquirente no están en el mismo país. 

Registra una sucursal local

Puede llegar un momento en que vendas tantos productos en tu mercado local como en el mercado internacional, o incluso más. Cuando esto pase, es interesante registrar una sucursal local en otro país. Esto te permitirá asociarte con un banco adquirente comercial con sede en el mismo país que el emisor de la tarjeta de tus clientes.

Por ejemplo, si tu empresa está registrada en España, pero vendes muchos productos a los Países Bajos, podrías registrar una sucursal local en los Países Bajos para evitar las tasas internacionales. De este modo, tendrás servicios de adquirente en España y en los Países Bajos. 

Dicho eso, registrar una empresa en el extranjero no es tarea fácil. Piénsalo bien antes de hacerlo. También hay otros impuestos a tener en cuenta, además de los costes administrativos y las leyes vigentes. Puede aportar ahorros, aunque no podemos obviar las dificultades potenciales.

Asóciate con distribuidores

Si establecer una sucursal local no te parece viable, una opción ligeramente menos arriesgada es asociarse con distribuidores locales. Para ello, hay que tener en cuenta muchos aspectos, como la compatibilidad, pero tendrían un banco adquirente local y podrían evitar así las comisiones internacionales.

Por ejemplo, si tu empresa tiene sede en España y un porcentaje alto de tus clientes compran desde los Países Bajos, podrías buscar un distribuidor con quien asociarte en el país. Su empresa estaría registrada en los Países Bajos (con adquirente en el país), y distribuir tus productos a clientes holandeses te permitiría evitar las tasas internacionales.

Comisiones internacionales, ¡preparaos!

Ahora ya sabes qué son las comisiones sobre pagos internacionales, por qué existen, cuánto cuestan y cómo puedes evitarlas, lo que significa que tienes suficiente información como para preparar a tu empresa para la expansión internacional. Elige una pasarela de pagos que te permita aceptar diferentes métodos de pago locales para que puedas llegar a más personas, mejorar su experiencia de pago e incrementar tu porcentaje de conversión.